¿Cómo se produce el proceso de fertilización de flores?

La fertilización de las plantas es la unión de los gametos masculinos y femeninos (células reproductivas) para producir un cigoto (óvulo fertilizado). Entonces, ¿cómo ocurre la fertilización? Es un proceso bastante sencillo que es similar tanto para las plantas con flores (angiospermas) como para las plantas con semillas (gimnospermas). Dividamos el proceso de fertilización en cuatro pasos generalizados.

Paso 1: polinización

En general, los gametos masculinos están contenidos en el polen, que es transportado por el viento, el agua o la vida silvestre (tanto insectos como animales) para llegar a los gametos femeninos. El polen se deposita en el estigma de una planta, que es parte del pistilo (la parte alargada de una flor que se extiende desde el ovario). Este proceso se llama polinización.

Paso 2: germinación

En pocos minutos, los tubos de polen comienzan a crecer, o germinan, hacia el óvulo. Estos tubos proporcionarán un camino para que los espermatozoides transportados en el polen lleguen al óvulo.

Paso 3: penetración del óvulo

Los tubos de polen penetran en el óvulo, que contiene los gametos femeninos.

Paso 4: Fertilización

Los espermatozoides viajan por los tubos de polen y fertilizan un óvulo. La mayoría de las angiospermas se someten a una doble fertilización, donde se fertilizan tanto un huevo como los núcleos polares en el saco embrionario.

¿Qué pasa después?

Después de la fertilización, las células del cigoto comienzan a dividirse y el cigoto se convierte en un embrión o planta en desarrollo. El embrión se almacena en una cápsula de semillas, donde permanece inactivo hasta que las condiciones ambientales apoyen su desarrollo en una nueva planta.