Muchas preguntas pueden considerarse importantes antes de morir, pero hay algunos problemas vitales en los que debemos pensar y adoptar una postura. Estos problemas forman nuestra vida, nuestras creencias y nuestras acciones; preguntas como: ¿Quién soy yo? ¿A dónde estoy destinado a ir? ¿Qué es bueno para mí y qué no?
Para tener una vida significativa y experimentar una vida que valga la pena vivir, uno tiene que responder a estas preguntas y descubrir cuáles son sus características como ser humano. ¿Qué objetivos puede alcanzar? ¿Y cómo puede vivir su vida al máximo?
¿Cómo se pueden responder estas preguntas? La razón humana es una de las formas importantes, pero como sabemos, tiene algunos límites limitados y no puede ayudarnos más allá de esos límites. Además de nuestra razón, la religión es una fuente que puede ayudarnos a responder las preguntas y tener una vida mejor. La religión presenta una imagen de dónde estamos viviendo ahora (este mundo) y hacia dónde vamos (en adelante). También nos da una imagen de nuestra naturaleza humana y describe lo bueno y lo malo para nosotros.